domingo, 1 de noviembre de 2009

UN BLOG DE TRACERÍA

(En nuestro blog hemos estado estos días jugando con palabras. Hemos hablado del significado, de su onomatopeya, de la extensión, de su riqueza plástica… Me sumo ahora al juego…, y de palabras hablo).

Cada día tengo más la impresión de que las teselas, con las que vamos construyendo la obra de taracea de nuestro blog, van cobrando vida y se organizan en multicolores y poliédricas formas. Se unifican, así, para constituir un rico y variado juego de mil figuras imprevistas. Cada palabra, este es nuestro juego, se convierte en un diseño decorativo, en una visión artística.

Nuestros microrrelatos son, efectivamente, laboriosos trabajos de tracería: formas decorativas en piedra o en madera que, al formar combinaciones geométricas, conforman hermosos rosetones, variados arcos, o religiosas bóvedas.

Sabemos que la madera o la piedra en nuestro caso es una simple hoja de papel. Y sucede a menudo que el papel no conserva con el mismo aguante que la piedra o la madera la idea del artista. Por eso será bueno esmerarse en que la calidad del verbo, nuestro golpe maestro de cincel, supla la resistencia del material inerte. Será la vida, naciendo en la palabra, la que eternizará la obra resultante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario