Cuando al final de la ceremonia nupcial el oficiante le dijo: “puedes besar a la novia”, ella, alzándose el velo de tul blanco, prorrumpió: “¡claro que puede!, lo viene haciendo muy a menudo desde hace dos años, cuando yo se lo consentí al poco de conocernos”…
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En la "tarjeta de visita" de la que os hablé ayer, aparecen estos versos:
ResponderEliminar"Corre el tiempo, vuela y va ligero,
y no volvera,
y erraría el que pidiese, o que el tiempo ya se fuese, o volviese el tiempo ya".
Y, como diría Silvio Rodríguez: "Cómo pasa el tiempo / que de pronto son años / sin pasar tu por mi, / detenida".
... Dos años besándose; qué bien que lo hagan, Fernando; ¡Qué bien!