lunes, 25 de enero de 2010

ESPEJO


Cada noche se mira, furtivamente, al espejo (ese espejo que fue de su madre, enmarcado en un óvalo de plata turgente, con su mango también de plata), sosteniéndolo con una mano blanda y sarmentosa, y contempla ansiosamente todo el territorio de su rostro envejecido: las mejillas que fueran encantadoramente sonrosadas, palidecidas ahora; los ojos cansados y lánguidos, perdidos entre pliegues y breves líneas de venillas rojas; los labios, de los que bebieron las aves, ya desvaídos, que se fruncen en un susurro de palabra tantas veces escuchadas a su madre: “espejito, espejito, ¿quién es la más…?” Pero se detiene, echando reojos a la puerta cerrada, no sea que a su hija, la pequeña Blancanieves Dos (que así la señala "Mudito", el viejo enano, alzando dos dedos de su mano rugosa), se le ocurra buscar el espejo, ¡es tan presumida¡, y la sorprenda...

2 comentarios:

  1. “El tiempo es nuestra carga; el mayor reto es vivir a pesar de ello”. Nietzsche

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  2. Acabo de entrar en el Blog y me sorprende que no hayáis escrito desde el lunes. Entonces, y desde el deseo de que todo esté bien en vuestros días, me he puesto a reflexionar -de nuevo- sobre el relato "Espejo". De hecho, nunca dejo de reflexionar en esto: en el tiempo que que se va para nunca volver. Como anécdota contaré que una cosa que me encanta -y suelo hacer- es contemplar en las biografías las fotos del "esplendor en la hierba" y los estragos de los años en las últimas fotos... Me encanta hacer lo mismo con las fotos familiares, con las de los amigos queridos... Y me duele tanto...

    Quizás ese dolor fue también el motivo que inspiró a Nietzsche la cita -tan negativa y desesperada-: “El tiempo es nuestra carga; el mayor reto es vivir a pesar de ello”.../... La conciencia herida de una vida que se nos va en un pis-pás y que, implacable, nos arrebata cuanto amamos.

    (Bueno, a seguir escribiendo... "la carga" sería insoportable sin el bálsamo de la palabra,y del amor. Un abrazo).

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