viernes, 18 de septiembre de 2009

DA IGUAL




Cuentan que el filósofo chino Chiang Tzu llegó a ser sabio, y mundialmente respetado, cuando descubrió la inutilidad de cualquier esfuerzo y se despojó de todos los deseos…

-Creo que a eso le llaman “entregarse al Tao”, me comenta mi amigo. Es como habituarse a la paradoja de vivir: da igual la soledad que la compañía, el placer que el sufrimiento, el día que la noche, la vida que la muerte…

--¡No da igual, no puede darme igual!, protesto.

-Da igual que no de igual..., me contesta, imperturbable, mi amigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario