De acuerdo con la etimología de Relato (del verbo latino refero, “llevar de un lado a otro”, cuyo supino es relatum, “lo llevado al otro lado”), el relato de José Mª, con la melancolía de las luces apagadas de su teatrillo, igual que otros muchos de los relatos que colgamos en este blog son recorridos de pensamiento y alma, con salida hacia fuera, hacia su expresión verbal, o hacia adentro, hacia el alma de quienes los leemos.
Ahora va el mío de hoy:
OTRA REALIDAD
Le había oído al brillante escritor uruguayo Eduardo Galeano haber conocido a un pintor de prodigioso talento, en un lugar de Venezuela, quien por su escasísima educación primaria apenas sabía escribir su nombre. Los colores de sus cuadros, enfatizaba Galeano, harían palidecer de envidia al mismo Arco Iris; las aves del paraíso volaban por sus lienzos resplandecientes de colores, sobre bosques de verdores deslumbrantes…
La verdad era, explicaba el escritor, que este excelente pintor nunca había salido de su pueblecito de Venezuela, donde la explotación del petróleo había aniquilado todo el color de la vida: era un pueblo sin hierba ni aves, un pueblo de película en blanco y negro.
Y argumentaba Eduardo Galeano que era un verdadero pintor realista. Porque la realidad no es sólo la que se ve fuera de nosotros, la que conocemos y padecemos. Que la realidad es también la que llevamos dentro; es lo que deseamos y pensamos que debía ser y lo que queremos que sea… Porque dentro de la barriga de este mundo, proclamaba, hay otros mundos posibles…
Gracias por la bienvenida de ayer, querido Fernando; me alegra e ilusiona mucho la acogida y, al mismo tiempo, saber que te ha gustado el microrrelato en francés.
ResponderEliminarA propósito de tu definición, os diré que los microrrelatos son para mi como pinceladas al aire de un cuadro impresionista, o bien expresionista. Es decir, lo lanzado "al viento" o al interior de uno mismo, desde el alma.
Y mientras voy dibujando pinceladas hacia un nuevo relato, aquí os dejo con una cita -de Eduardo Galeano- que llevo escrita en la primera página de mi bloc de notas, ese bloc repleto de sueños que, ya sabes, me acompaña siempre.
"La utopía está en el horizonte, /camino dos pasos, / ella se aleja dos pasos / y el horizonte se corre diez pasos más. / Entonces, ¿para qué sirve la utopía? / Para eso, sirve para caminar".