viernes, 4 de septiembre de 2009

DÉJAME QUE TE LO CUENTE

Te voy a contar relatos, breves relatos, microrrelatos se les llaman. Son un género nuevo (aunque han existido siempre): En la nueva modernidad que nos invade, y nos arrastra con sus acelerados oleajes, el Microrrelato es el género literario emergente y paradigmático: por lo que tiene de urgente, de inmediato; por lo que representa de provisionalidad, de pluralismo, de relatividad, de búsqueda incesante; por lo que supone de mestizaje de géneros: es tanto relato, como ensayo, como biografía, como crónica de vida, como poesía, donde lo que sugiere va siempre más allá de lo que dice… El Microrrelato, bonsái de la literatura, devuelve a la palabra la dimensión del Símbolo, como el fuego de los dioses rescatado por el Prometeo de la nueva modernidad…
Quizás los míos no sean para tanto. Pero ahí te los iré dejando, semana tras semana, cada lunes y cada viernes…
Y a mí con ellos.
Este es el primero. Te lo voy a leer (mejor: te lo voy a sussurrar). Escucha:
ALAS

Recordaba habérselo leído a Gustave Flaubert, que si miras al cielo acabarás por tener alas…
Estuvo durante un tiempo prolongado con la mirada fija en aquel cielo azul celeste de la mañana; vio nubes con formas humanas: un niño jugando con un aro, una mujer tendida de espaldas… Vio también figuras de animales: un ciervo, un ratón gris, una paloma con alas desplegadas… Percibió colores errantes: azul esborregado, reflejos rosas, tonalidades violetas, amarillas, verdes…
Después de un largo rato (no sabía cuánto tiempo había pasado), cerró los ojos… y se echó a volar.

10 comentarios:

  1. Es un placer siempre disfrutar de tu buen hacer literario, Fernando. Será una gratificante manera de comenzar cada semana. Un abrazo

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  2. ¿VOCACIONES FRUSTADAS?

    Él, cuando era pequeño, había querido siempre ser estatua. Una estatua alta que gobernase la ciudad con una eterna mirada mitológica. Deseaba, de aquí su afán por lograr la altura de la estatua, descubrir, desde lo alto, los más ocultos rincones de las casas de la ciudad. Descubrir secretos de los hombres guardados misteriosamente a ras de tierra.

    Después, cuando fue mayor, quiso ser “Diablo Cojuelo” para levantar en mágicos vuelos nocturnos, los techos de las casas y ver a los hombres en su extrema y limitada pequeñez…

    Hoy, después de haber renunciado a sus dos ocultas vocaciones (estatua y Diablo Cojuelo), sabe que, quitados los techos de las casas o mirado todo con perspectiva alta, es posible contemplar siempre, desde abajo, el cielo adornado de estrellas silenciosas.

    Sólo mirar la luna y las estrellas le parecía a él, hoy, que justificaba la altura de la estatua y el pretendido esfuerzo de levantar los techos de las casas para poder mirar mejor en lontananza.

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  3. Amigo José María: ¡Precioso tu microrrelato! Es un buen comienzo a esta nueva andadura... Espero que no sea el único y, como tantas veces desde hace tanto tiempo, acompasemos el paso, nos acompañemos en el camino y sembremos juntos semilla fecundante en estos "nuevos surcos"...

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  4. Sera un bueno leerte los lunes para estimular el trabajo diario y semanal, asi como los viernes para estimular el fin de semana. Ya tengo alas para volar junto a ti. Un beso

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  5. Gracias, julia: Me alegra verte también aquí, siempre cercana y leal

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  6. Hola Fernando,
    me encanta que hayas comenzado este blog ahora, trayendo un poco de poesía al comienzo del curso, que nos devuelve al vértigo cotidiano, después del largo y cálido verano.

    Un abrazo

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  7. Muchas gracias, colega, amiga, Violeta perfumadora...

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  8. RESPUESTA A "CAMINOS DE PAPEL"

    ¿Cómo pude no haber caído en la cuenta que ese primer comentario, cálido y fresco al mismo tiempo, era de quien nos llevó por sus "caminos de papel" hacia la dulce niña añorante, la que nos miraba y nos besaba desde la ventana oscura?

    Gracias, Faustina... FERNANDO

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  9. La informática y yo tenemos un acuerdo tácito de no entendimiento ocasional. Es la razón de que apareciera mi correo en lugar de mi nombre.
    Lo que importa es que, a través de uno u otro, utilizaré esta ventana abierta a las palabras para reflejar las propias y disfrutar las ajenas.

    Os dejo las primeras:

    LA BÚSQUEDA

    Comenzó con el bolso. Su mano recorrió los perfiles familiares, seguros y diarios, combinados al azar en el seno oscuro de aquel refugio. Después paseó la vista y la mirada por las etiquetas alineadas en el armario de medicamentos. Probó suerte en el cajón de los objetos inútiles y los "por si acaso". Incluso rastreó por los rincones del alma donde esperaban sentimientos aún por estrenar.
    Hasta que decidió que la búsqueda había terminado.
    Para encontrar la esperanza, tan sólo tenía que esperar.

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