lunes, 14 de septiembre de 2009

EL BLOG DE LAS MARIPOSAS

Mientras él fijaba definitivamente en su caja-colección las mariposas-verbo capturadas (su labor entomológica de siempre), pensaba que aquella colección de frágiles y pequeñas mariposas, clavadas en las cajas con bellos alfileres, era como las páginas del blog en el que ahora él volcaba sus vivencias y sentimientos íntimos: lo importante, para llegar a construir el mosaico final, el conjunto buscado, era la suma de las pequeñas mariposas, el conjunto de pequeños relatos, que como piedrecitas calcáreas o de vidrio de distintos tamaños y colores, formaban el dibujo final.

Por ello, en este blog, pensaba, no se exigía la concreta respuesta, ni la alusión amiga. Cada escrito, cada relato breve, cada microrrelato, era una simple piedrecilla del río -guija pequeña- que los artistas de este verbal y renovado “ars tessellarum” armonizaban geométricamente para formar el hermoso dibujo de sentido global.

Cada entrada en el blog, pensaba él, debía ser una linda tesela, imprescindible siempre, para la construcción de este total mosaico fulgurante de luz y de color. La policromía del puzzle, -sonido de palabras-, estaba encerrada en la pequeña “tesela”, rescatada de la orilla de un joven pero siempre familiar mar de orillas apacibles.

1 comentario:

  1. Aunque bien dices, amigo José Mª, que no es necesario hacer comentarios o respuestas inmediatas a cada aportación, no quiero dejar de confesarte que me ha encantado particularmente esta tuya: porque perfila lúcidamente lo que es, y quizás será, este blog, y por lo bella y exquisitamente que está compuesta, trazada, metaforizada...

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