Había estado escuchando, con estremecimiento y escalofríos, la voz de Ives Montand, voz de lluvias y cavernas, remedando la lenta muerte de las hojas secas cuando las ventoleras del Otoño…
Y pensó que las experiencias de la vida son como un revoltijo de hojas muertas, desparramadas por los entresijos del cerebro; y que la memoria no es más que el esfuerzo por recoger, con la pala de los recuerdos, los fragmentos que no echaron a volar.
Y le reconfortó algo irónico que le había leído a Kafka: que “los recuerdos bonitos, mezclados con un poco de tristeza, saben mejor”…
***Se lo dedico a Rocío Carrascosa, con agradecimiento por habernos regalado esas preciosas “feuilles mortes” de Yves Montand.
Las Hojas Muertas (Canción)
Oh, quisiera tanto que tú te acordaras
De los días felices en que éramos amigos
En aquel tiempo la vida era más bella
Y el sol más ardiente que hoy
Las hojas muertas las recoge la pala
Verás que yo no he olvidado…
Las hojas muertas las recoge la pala
Los recuerdos y las penas también
Y el viento del norte los traslada
Hacia la noche fría del olvido
Tú verás que yo no he olvidado
La canción que tú me cantabas.
Es una canción que nos reúne
Tú, tú me amabas y yo te amaba
Y nosotros vivíamos juntos
Tú que me amabas, yo que te amaba
Pero la vida separa a los que se aman
Muy suavemente, sin hacer ruido
Y el mar borra sobre la arena
Los pasos de los amantes desunidos.
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