viernes, 18 de diciembre de 2009

TAMBIÉN AQUÍ HABITAN LOS DIOSES...

Cuenta Diógenes Laercio que estaba Heráclito calentándose en la estufa cuando llegaron unos visitantes que habían hecho un largo camino para verlo. Al contemplarlo acurrucado junto al fogón, tratando de paliar en algo el frío de Éfeso, su desilusión fue grande. Esperaban, sin duda, encontrar al filósofo en actitud más reflexiva y noble.

Al verlo así junto a la estufa, en actitud humilde, decidieron regresar a su lugar de origen en el mismo momento. Ante lo cual Heráclito les dijo: “Quédense, también aquí habitan los dioses”.

No debían ignorar, decía mi amigo al escuchar la historia, que Heráclito establecía el fuego como principio primordial y único de todas las cosas. Era la base de su filosofía…

Es cierto, le contesté. Pensaba Heráclito que todo salía del fuego, que todo se componía de fuego y que todo se deshacía, finalmente, en fuego. Sin duda al contemplar Heráclito el fuego de la estufa, veía en él algo más que una simple llama que irradiaba calor. Descubría el principio divino, emergiendo en el cambiar continuo de la llama. Con mirada profunda, contemplaba a los dioses. Y percibía lo que estaba oculto: en el silencio de su humilde fogón veía el misterio y la magia que era origen de todo.

2 comentarios:

  1. José maría: qué bonito, humano, profundo y transcendente ese testimonio del maestro Heráclito que tu recoges. Y qué bueno que nos acerques al alma el fuego, en estos días invernales y de brumas londinenses...

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  2. Importante la anécdota de Diógenes, "Aquí también están los dioses"; me sirvió muchísimo para comentar la conmemoración del día nacional de libertad religiosa y de cultos (4 de julio) en Colombia. Gracias.

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