viernes, 23 de octubre de 2009

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR

Siempre tenemos, en nuestra propia mesa de trabajo, un cajón para guardar nuestros papeles sueltos. Entre ellos, hay vivencias viejas, oliendo muchas veces a rancia naftalina, que, ocasionalmente, se nos hacen presentes. El pasado entonces se hace palpable con juvenil urgencia y nuestra vida, así, es un recuerdo revivido en presente.

Pero es preciso que nuestras cosas viejas vayan siendo silencio. De lo contrario, como lo real, con frecuencia, se inserta en lo frustrante, lo soñado puede suplantar los hechos que vivimos.

Vivir en el pasado es vivir del ensueño. Y, ya se sabe, el ensueño es débil; lo soñado, vive unos instantes. Los años que se fueron son realidad únicamente en sueños.

Por eso sería ingenuo e imposible recrear un horizonte único solamente con sombras del pasado. Quizás, si vivimos anclados al pasado, sea cierto el refrán castellano: “Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria”…

No hay comentarios:

Publicar un comentario