jueves, 8 de octubre de 2009

Mutis, mutis y mutis

Mutis, mutis y mutis

(Dedicado a mi buen amigo José María, que ha escrito sobre el tema)

Buceando en mis recuerdos (¿existirá el plural de recuerdo?) afloran los tiempos en los que, como estudiante contestatario de aquella época, hice teatro en el grupo universitario dirigido por el insigne Martín Recuerda. Los Persas, de Esquilo, fue, posiblemente, nuestro mayor éxito. El coro era el pueblo, el corifeo era el político o director del pueblo; después estaban los protagonistas. Una observación: el coro nunca hizo mutis en aquel montaje; sin embargo, todos y cada uno de los demás personajes hicieron sus respectivos y obligados mutis por el foro.
Ha regresado este recuerdo a mi mente en el preciso momento, tantos años después de aquella representación, en el que ha cambiado el concepto de hacer mutis. Por ejemplo, algunos, muchos desgraciadamente, hacen mutis sin desearlo ni poder permitírselo y entran en paro, mientras que el mutis de otros va acompañado de una recompensa que muy pocos ganarían trabajando durante dos o tres vidas consecutivas. Ahora, el pueblo sencillo, aquel coro al que yo pertenecí, es el que se ve obligado a hacer mutis; sin embargo, otros, no diré quienes por no faltar a la inteligencia de quienes lean este relatillo, no encuentran la puerta (¿la habrán tapiado?) por la que marcharse y, sin embargo, sus papeles en la obra de teatro alcanzan cotas de tragedia, a veces mayor que la descrita por Esquilo.
Finalmente, tengo que reconocer que yo prefiero el mutis silencioso, que pasa desapercibido y no da pie ni siquiera al vertido de algunas lágrimas. Más bien sería un mutis silencioso y agradecido.

1 comentario:

  1. Gracias, Antonio,por tu entrada de hoy. Enriquece leerte. Se "hace vida" en ello... Y gracias por tu recuerdo.

    Al fin de cuentas, la vida, como teatro que es, siempre cuenta con sus "respectivos y obligados mutis por el foro"... Y, a veces, es verdad, hay que hacer mutis de mil maneras, saliendo, muchas veces a prisa, por escotillón... Así es la vida...

    Gracias, amigo.

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