jueves, 29 de octubre de 2009
LA POSIBLE PALABRA
De niños, nos parecía una proeza aprendernos el complicado nombre de ese músculo que nos permite girar la cabeza, el esternocleidomastoideo.
Después, como nos recuerda Tánger, llegó Mary Poppins con una extensa y divertida palabra cantada bajo la magia de su paraguas.
Hoy acepto esa especie de reto lanzado por Fernando y rebusco en mi almacén lingúístico, tratando de superar su adverbialización de 25 letras.
Confieso que me he rendido pronto porque me ha saltado al folio una palabra que no puedo resistirme a compartir con vosotros, ignorando su legalidad académica:
INTERCALEIDOSCÓPICAMENTE : " Dícese de la forma de componer este blog. Elaborado con los cristales varios que reflejan los infinitos matices del color de cada una de las voces que en él resuenan.".
Me he quedado a una del empate, amigo.
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